
El aguará-guazú se encuentra en peligro de extinción, este cánido autóctono de las regiones de espesuras y pastizales del Chaco argentino, y la llanura beniana del oriente de Bolivia es conocido además como el lobo de crín, lobo de los esteros o lobo colorado.
Este es un animal corpulento, que mide entre 1,10 y 1,30 m de longitud, sus orejas son pronunciadas y su hocico es afilado, gracias a sus patas, este animal, puede correr de forma veloz a través de los pastizales y vadear (cruzar) los bañados que prefiere habitar.




Mediante su informe ‘Río de Gigantes’ se advierte sobre la amenaza que supone levantar una presa en dicho río para la supervivencia de cuatro especies de peces gigantes entre las que se encuentra una raya de agua dulce que puede pesar hasta 600 kilogramos.





